
La lluvia entra por tres sitios clásicos: el borde entre el marco y la pared, los remates del vierteaguas y la unión entre hoja y marco cuando los burletes están vencidos. Antes de comprar nada, dedica cinco minutos a localizar el punto débil. Un truco sencillo: con una botella o manguera, moja desde fuera empezando por la parte alta y bajando poco a poco. En cuanto veas la gota dentro, ya sabes por dónde atacar.
Un cúter o rascador, cinta de carrocero, un trapo, alcohol isopropílico o limpiador suave, una pistola de cartucho y, según el caso, uno de estos selladores: MS polímero (el más versátil) o silicona neutra de fachada. Si el hueco es ancho, añade fondo de junta (una “espumita” redonda que se coloca dentro para que el cordón quede perfecto). Para remates de vierteaguas y solapes metálicos, la cinta butílica va de cine. Y si los burletes están muertos, pide repuestos de EPDM a una carpintería de aluminio con el mismo perfil.
Un cartucho de MS polímero o silicona neutra de fachada, un rollo de fondo de junta del diámetro que encaje en tu hueco, cinta butílica para remates metálicos y, si procede, burletes de EPDM de repuesto. Con eso cubres el 90% de los casos.
Imagina que el cordón que ves alrededor del marco está cuarteado o con huecos. Toca renovarlo. Empieza retirando todo lo flojo con el cúter, sin miedo, y aspira el polvo. Pasa un paño con alcohol para desengrasar y deja la zona seca. Si el hueco es profundo, presiona dentro el fondo de junta con el dedo o una espátula; su objetivo es simple: que el sellador trabaje bien y no se rompa con los movimientos. Coloca cinta de carrocero dejando el hueco a la vista para conseguir un borde limpio. Aplica el MS polímero o la silicona neutra en un cordón continuo, sin cortes, y alisa en una sola pasada con el dedo humedecido o con una espátula; busca una forma suave que “invite” al agua a salir hacia fuera. Quita la cinta antes de que forme piel y deja curar sin lluvia ni niebla. Hecho.
Cuando la gota aparece justo en la parte baja, suele ser el remate. Revisa que el vierteaguas tenga caída hacia la calle y un goterón que sobresalga. En uniones y solapes, limpia bien y pega cinta butílica; presiona fuerte. Remata los bordes con un cordón fino de MS polímero para que quede estanco. Si el vierteaguas se queda corto y el agua vuelve hacia la ventana, añade un pequeño perfil goterón y vuelve a sellar los encuentros.
Abre y mira las gomas. Si están duras, aplastadas o partidas, no sellan. Cambiarlas es sencillo: tira suavemente del burlete viejo, limpia el canal y coloca el nuevo empezando por una esquina, sin estirar. Aprovecha para limpiar y engrasar herrajes. Muchas veces solo con esto desaparece la filtración “misteriosa” en días de lluvia y viento.
En la parte baja del marco verás unos agujeritos. Son el escape del agua que entra en la cámara del perfil. Deben estar limpios. Si los cierras con masilla “para que no entre”, el agua rebosará hacia dentro. Un cepillo de dientes y aire a soplidos y listo.
Si dudas, MS polímero es apuesta segura: pega en pared, aluminio y piedra, es elástico, aguanta sol y lluvia y se puede pintar. La silicona neutra de fachada también funciona muy bien, sobre todo en aluminio anodizado o lacado, pero no la pintes. Evita siliconas acéticas (las típicas del baño) y masillas acrílicas de interior: duran poco a la intemperie.
Para aplicar el sellador trabaja entre 5 y 35 °C y sin lluvia. Desengrasa siempre antes de sellar. No “rellenes” todo con espuma y ya; la espuma no es estanca al agua ni al sol si no la proteges con un cordón exterior de calidad. Alisa el sellador nada más aplicarlo; si esperas y empieza a curar, se marcarán surcos. Y, muy importante, no intentes tapar grietas enormes solo con sellador: primero se rellena (fondo de junta o espuma de baja expansión) y luego se sella.
Es probable que sea condensación: aire interior húmedo que se convierte en gotas en el aluminio frío. Ventila, controla la humedad y revisa burletes. El mejor sellado del mundo no corrige la condensación si dentro hay sauna.
Cuando el agua entra por arriba incluso después de sellar el perímetro, si ves fisuras en la obra o si el vierteaguas está mal diseñado (sin caída o sin goterón). También si el agua aparece solo con temporales fuertes y no consigues localizar el punto exacto con la prueba de agua.
Con este plan, cualquiera puede sellar su ventana de aluminio con un acabado limpio y, sobre todo, duradero. Si quieres, dime por dónde te entra el agua y el ancho aproximado del hueco, y te calculo medidas y cantidad exacta de material para que no compres de más.